Debido a que solo un 17% de los residuos sólidos, como las botellas plásticas, están siendo reciclados en nuestro país, surge la iniciativa de los hermanos Aramburo, quienes implementan la técnica de Reverse Vending Machine, una idea traída desde Alemania al ver que en dicho país daban bonos de descuento en almacenes por el intercambio de estos. Así nace Ecobot en la ciudad de Cali, con el objetivo de recolectar diferentes tipos de botellas y otros residuos, permitiendo que estos no vayan a parar a los vertederos o a los océanos, y al mismo tiempo generando una cultura ambiental entre los ciudadanos. En lo que respecta con este método se busca incrementar el reciclaje de dichos residuos.
Desde mi punto de vista, puedo decir que la técnica de Reverse Vending Machine es como un médico que busca identificar y abordar los problemas de salud, mientras que Ecobot diagnostica una enfermedad que ha afectado a nuestro país durante varios años: la contaminación por plástico y otros residuos sólidos. Ahora bien, los hermanos Aramburo (2016) indican que este proyecto nació en Cali, donde trabajaron en él y buscaron aliados en diferentes disciplinas, con quienes investigaron y, gracias a sus diversos aportes, lograron ponerlo en marcha.
Así, el 15 de abril de 2016 se implementó la primera máquina Ecobot en la Universidad ICESI. Más tarde, varias marcas se asociaron para apoyar con los incentivos que devuelve dicha máquina cuando se depositan en ella residuos sólidos como botellas o envases plásticos, botellas llenas de empaques flexibles, latas y Tetra Paks. Hasta el momento, se cuentan con 4 Ecobot más, ubicados en la Universidad Javeriana Cali, el Centro Comercial Centenario, el Centro Comercial Palmetto Plaza y el Centro Comercial Chipichape en la ciudad de Cali. Aramburo (2016).
Gracias a la implementación de estas máquinas tanto en la ciudad de Cali como en otras ciudades de Colombia, hasta la fecha, con Ecobot se ha logrado reciclar más de 4,5 millones de envases. Esto permite contribuir al fortalecimiento de la cultura ambiental con acciones conscientes, responsables, diferentes, pedagógicas, sostenibles y solidarias. Como afirma Aramburo (2022), “es mejor tener muchas personas y empresas haciendo cambios poco a poco, a que todo siga igual por no poder hacerlo perfecto”.
En definitiva, sigo creyendo que esta propuesta de las máquinas Ecobot es una técnica que incentivará a las familias al reciclaje, entregando residuos limpios para recibir a cambio una compensación, contribuyendo así al cuidado del medio ambiente y garantizando que los residuos no lleguen a los vertederos, sino a las empresas o fábricas que los transforman para volver a darles uso. Con esto no quiero decir que se deban olvidar los otros métodos (separar, reutilizar y reciclar desde los hogares, escuelas, empresas, etc.), sino simplemente continuar aportando y generando responsabilidad ambiental.